Nos encanta brillar ante los demás. Siguiendo la lógica del evangelio: ¿quién oculta sus cosas buenas, quién las esconde?

19

SEPTIEMBRE
Lunes
25ª Semana Ordinario
San Genaro


Prov 3, 27-34: El Señor es amigo del hombre justo.

Hijo mío, no le niegues un favor a quien lo necesita, si lo puedes hacer. Si le puedes dar ahora a tu prójimo lo que te pide, no le digas: "Vete y vuelve mañana".

No pienses en hacerle daño a tu prójimo, que ha puesto su confianza en ti. Con nadie entables pleito sin motivo, si no te ha hecho ningún daño. No envidies al hombre malvado ni imites nunca sus acciones, porque el Señor aborrece a los perversos y es amigo del hombre justo. El Señor maldice la casa del malvado y llena de bendiciones la del justo. El Señor se burla de aquellos que se burlan y con los humildes se muestra bondadoso. Los sensatos recibirán honores y los insensatos, ignominia.


Sal 14: ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?


Lc 8,16-18: La vela se pone en el candelero, para que los que entren puedan ver.

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "Nadie enciende una vela y la tapa con alguna vasija o la esconde debajo de la cama, sino que la pone en un candelero, para que los que entren puedan ver la luz. Porque nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público. Fíjense, pues, si están entendiendo bien, porque al que tiene se le dará más; pero al que no tiene se le quitará aun aquello que cree tener".


Comentarios

Nos encanta brillar ante los demás. Siguiendo la lógica del evangelio: ¿quién oculta sus cosas buenas, quién las esconde? Ah… pero lo que no nos gusta de nosotros, eso sí lo mantenemos en secreto, y tiene sentido, es más, todos lo hacemos. Lo malo es cuando ponemos en la balanza ambas cosas y prevalece lo que no brilla para bien. La invitación de hoy es a ser coherentes y no vivir en la doble moral. Yo no tengo por qué ir por ahí pregonando mis errores, pecados, y cosas de las que no me siento orgulloso, pero tampoco darme baños de pureza y creerme superior o mejor que los demás, más digno o pío que los otros, merecedor de gracias y premios.

¿No se les hace sospechoso que mucha gente aparentemente buena y pura, se protege mucho de ser captada públicamente, que le tomen fotos o las entrevisten? Y no es timidez social o humildad… porque quien verdaderamente alumbra (como la vela) no puede permanecer en el anonimato, debe enriquecernos con esa luz y no es que no tengamos cosas ocultas, todos las tenemos, es que tengamos los suficientes pantalones para asumirlas, responder por ellas, no avergonzarnos de lo que somos, a no ser que estas “manchas” sean la consecuencia de un pérfido proceder, aplastando o haciendo daño a otros para conseguir los fines que hemos valorado y deseado obtener. Amigos míos, todos hemos tropezado y caído, lo malo sería que hayamos sido los que ponemos el pie para que otros tropiecen.

Que nuestra luz sea tan fuerte, tan deslumbrante, tan blanca y esplendente que opaque o haga desaparecer nuestras tinieblas, trabajemos por ello.

Reinel Maya Ojeda

Visto 98 veces

Please publish modules in offcanvas position.